Ariyoshi no Kabe («El muro de Ariyoshi») por fin tuvo un muro de verdad. En la madrugada del 11 de octubre de 2026, el especial en vivo All-Star Afterparty '26 Otoño, de la cadena japonesa TBS, levantó un muro de 2,7 metros de alto. Si todo el elenco lo pasaba en menos de 10 minutos, ganaba 1 millón de yenes. La verdad, parecía más un día deportivo de la escuela que un programa de comedia.
El programa original acababa de terminar sus emisiones semanales a fines de septiembre, en otro canal. Cuando «volvió» en TBS, alguien se tomó el nombre demasiado al pie de la letra. Al parecer, un muro de chistes no alcanzaba.
1. Pones un programa de humor y te encuentras una pirámide humana
El primero que sube jala al siguiente desde arriba. Los de abajo empujan al que va trepando. Todos echan una mano. Es casi la pirámide humana que hacen los niños japoneses en el día deportivo de la escuela.
Según la prensa japonesa, hasta Otsuru Himan, del dúo cómico Mamataruto, logró pasar, y el reto salió bien. Hasta el presentador Hiroiki Ariyoshi se sorprendió. Un segmento con nombre de chiste terminó, quién sabe cómo, en película de equipo con final feliz.
2. Para subir a alguien, hay que agarrarlo de algún lado
En redes, a algunos les emocionó el trabajo en equipo y a otros les incomodó cómo tocaban a algunos participantes.
Pero para subir a alguien por un muro alto hay que sostenerlo, y las manos pueden terminar en la cintura, los muslos o cerca de el trasero. Si no lo agarras bien, se puede caer. Ver que una mano toca a alguien no dice, por sí solo, si hacía falta o si se pasó de la raya. Una captura de pantalla dice todavía menos.
3. Pero «es solo un juego» tampoco lo justifica todo
Lo contrario tampoco funciona: estar en un reto de escalada no hace que cualquier forma de tocar esté bien.
¿Fue un empujón rápido para que no se cayera? ¿Siguió tocando cuando ya no hacía falta ayudar? ¿Cómo se sintió la persona? Para saberlo hay que ver lo que pasó antes y después. Unas publicaciones en redes no bastan para decir que un comediante en concreto hizo algo indebido a propósito. Pero tampoco hay que despachar la incomodidad de la gente con un «es parte del juego».
4. Pasaron un muro y quedó otro
Los comediantes pasaron el muro real de 2,7 metros. Al público le quedó uno más difícil: ¿dónde termina la mano que ayuda y dónde empieza el contacto que sobra?
Subir tan alto exige trabajo en equipo. Pero «solo estaba ayudando» no lo resuelve todo.
El muro de Ariyoshi en versión real fue, básicamente, una pirámide humana. Justo por eso vale la pena ver el movimiento completo y para qué era, no solo dónde quedó una mano en un instante congelado.
- TBS: Información oficial del programa
- ORICON NEWS: Prueba y resultado
- Nikkan Sports: Final de las emisiones semanales



