1. Hay unos 961 archivos Markdown, pero nadie sabe cuántos artículos contienen
Según el recuento conversacional realizado a partir de los nombres de la lista pegada, había aproximadamente 961 archivos .md. Sería fácil concluir: “Entonces hay unos 961 artículos.”
El problema es que un MD no equivale a un artículo.
Un solo archivo puede contener tres artículos, un paquete de diez, cuatro piezas completas, las doce lenguas o una colección entera. Markdown dejó de ser un simple formato y se convirtió en un contenedor que se traga artículos. Esto es una matrioshka de Markdown.
En aquella conversación, la estimación de unas dos semanas antes era de unos 1.200 artículos fuente. Como habían seguido aumentando, se barajaron 1.300–1.400, pero no se habían vuelto a contar. Los aproximadamente 961 también eran archivos de la lista pegada. Archivos, artículos independientes y páginas publicadas por idioma se cuentan por separado.
Los chistes pueden exagerarse. Las cifras no.
2. ¿Por qué creció tanto? El botón de inicio es “¿Pero qué…?”
El detonador real no es simplemente el gusto por escribir. Es algo más primitivo: “¿Pero qué…?”
Cuando algo en el trabajo, la vida diaria, las relaciones, los juegos, las normas o una historia rompe una expectativa, aparecen preguntas: “¿Por qué ocurre esto?”, “¿De verdad está diseñado así?”, “¿No ha pasado antes?”, “¿Parece personal, pero en realidad es estructural?”
Lo que normalmente desaparecería como una pequeña molestia se busca, se descompone, recibe un nombre, se generaliza, se conecta con otros ámbitos y termina guardado en Markdown.
La entrada es emocional. La salida es una base de datos.
La indignación ha acabado en una cadena de montaje de artículos.
Recoger lo que parecía raro. Averiguar qué pasó y por qué. Guardarlo como un artículo que se pueda volver a leer.
3. «No era lo que esperaba» puede despertar las ganas de investigar
La ciencia cognitiva ofrece una explicación razonable. Algunos estudios muestran que generar una predicción antes de ver la respuesta puede hacer más visible la brecha de conocimiento y aumentar la curiosidad. La diferencia entre lo esperado y lo real puede convertirse en un punto de partida para explorar.
Por eso el objetivo no es eliminar la incomodidad, sino decidir qué ocurre después.
Si termina en “qué fastidio”, queda como procesamiento emocional. Si continúa con “¿qué no coincidió con mi expectativa?”, “¿en qué condiciones ocurrió?”, “¿se puede reproducir?” y “¿existe la misma forma en otro contexto?”, la emoción se convierte en instrumento de observación.
Para este tipo de persona, “¿Pero qué…?” no es una pantalla de error.
Es el sonido de abrir la consola de depuración.
4. Guardar la forma que se repite, no sólo el incidente
Supongamos que las instrucciones cambian después de terminar un trabajo. En la superficie: “Hoy cambiaron las instrucciones y fue agotador.” Estructuralmente:
- Las condiciones iniciales eran ambiguas.
- Los criterios de evaluación no estaban compartidos.
- Aparecieron nuevos criterios después de ejecutar.
- Hubo retrabajo.
- El plazo no cambió.
- La responsabilidad se desplazó hacia quien ejecutaba.
A este nivel, la misma forma puede aparecer en proyectos, relaciones, convivencia, contratos, software o trámites administrativos.
Los estudios sobre cómo aplicar una solución conocida a un problema nuevo señalan esa diferencia: importa más cómo se relacionan las causas que el parecido por fuera. Mirar el problema de otra manera ayuda a reconocer cuándo puede servir una experiencia anterior.
Un solo “¿Pero qué…?” puede fabricar armadura para varios mundos. Gastar toda la XP en un solo enemigo sería desperdiciarla.
5. Después de buscar la razón, decidir qué hacer mañana
Si todo queda en ideas abstractas, el pensador acaba flotando a 3 metros del suelo, diciendo «la esencia… la estructura… la sociedad…». Suena impresionante. El trabajo de mañana sigue esperando abajo.
El ciclo útil es Concreto → Abstracto → Nuevo concreto.
«Las instrucciones cambian siempre» → «Nunca acordamos qué contaba como terminado» → «Preguntar cómo debe quedar el trabajo antes de empezar» «Acepto demasiado trabajo por ayudar» → «Ya no está claro quién hace cada cosa» → «Acordar quién lo hace, para cuándo y quién decide al final» «Le doy vueltas al mismo problema» → «No he decidido cuándo dejar de pensarlo» → «Anotar la respuesta actual, el siguiente paso y qué me haría reconsiderarlo»
Así el conocimiento deja de ser trivia y se convierte en componente reutilizable.
6. Dar las notas a la IA, investigar, ordenar y guardar
Aquí la IA sirve para recoger notas de voz desordenadas, aclarar la pregunta, sugerir palabras para buscar, encontrar estudios y fuentes originales, pensar en otras explicaciones y escribir cómo se relacionan las cosas. Después puede darles formato Markdown y guardar los cambios en Git para encontrarlos y editarlos más adelante.
Apuntar una cita en el calendario o una idea en una nota evita tener que recordarlo todo de cabeza. Las investigaciones muestran que estas herramientas pueden ayudar a completar tareas.
También hay un coste posible: lo guardado fuera puede resultar más difícil de recordar después sin la herramienta. Lo que decidimos apuntar depende además de cuánto creemos que podremos recordar. Guardarlo todo no significa entenderlo todo.
Dejar a las herramientas las cosas que no hace falta recordar todo el tiempo.
Cerebro: detectar, preguntar, juzgar, conectar.
IA: buscar, comparar, ordenar, repetir.
Markdown: memoria de largo plazo.
Git: historial.
Agentes de código: planta de procesamiento.
Una idea pasa por buscar, ordenar, comprobar y guardar. Los cambios también dejan historial. El pensamiento tiene su propia cadena de producción.
7. Por qué explota el número de artículos
Una experiencia no se obliga a convertirse en un solo artículo. Puede producir experiencia personal, análisis causal, principio general, prevención, transferencia a otro campo, comparación con investigación, explicación para principiantes, checklist y versión humorística.
Lo que acabaría como “hoy pasó algo raro” puede generar cinco o diez piezas, y después multiplicarse por doce idiomas.
Lo importante no es escribir más, sino poder aprovechar después algo que ya hemos pensado. La idea no desaparece al terminar la conversación: queda donde podemos volver a leerla.
El supermercado es materia prima. Una reunión también. Un juego también. Un manga también. Una norma absurda es materia prima premium.
El mundo sigue entregando notas que dicen: “Ahora investiga esto”.
8. El pensamiento estructural también tiene bugs
8.1 Todo empieza a parecer la misma estructura
“¡Otra vez pasan la culpa a otro!” “¡Otra vez no está claro quién decide qué!” “¡No acordaron qué había que hacer!” Cuando una explicación funciona, dan ganas de aplicarla a todo. Pero distintos problemas no tienen por qué ser el mismo enemigo con otra apariencia.
“¿Qué observaría si mi explicación fuera falsa?” “¿Qué otra explicación encaja?” “¿Puede ser una excepción?”
8.2 La IA escribe tan bien que parece que ya entendimos
“Lo leí” no significa “sé usarlo”. Si no puedes explicar la idea con tus propias palabras, decidir qué acción cambia y aplicarla en otro contexto, el conocimiento todavía es alquilado.
8.3 Guardar artículos puede convertirse en el objetivo
Si vivimos solo para producir Markdown, el medio se ha comido el fin. Markdown no es un cementerio de experiencias: debe hacer más fácil la vida cotidiana.
9. Conclusión — conservar el “¿Pero qué…?”, extraer la estructura y reutilizarla
“¿Pero qué…?” → detectar diferencia entre predicción y realidad → investigar → descomponer causas → extraer estructura común → transferirla a otro campo → usar IA para articular y comprobar → guardar en Markdown → llega el siguiente “¿Pero qué…?”
Cuando ese ciclo funciona, fracaso, irritación, conversación y dudas se convierten en material.
En aquel momento había unos 961 archivos Markdown mientras el número real de artículos ya no puede deducirse de la lista.
Los humanos aprenden de la experiencia.
Algunos convierten la experiencia en Markdown.
Y unos pocos hacen push de “¿Pero qué…?” a Git.
- Predicciones y curiosidad (PMCID: PMC6803639)
- Memoria y aplicación a otros problemas (PMCID: PMC11332086)
- Dejar tareas pendientes a herramientas (PMCID: PMC9971128)
- Mejor desempeño y menor recuerdo (PMCID: PMC8358584)
- Creencias sobre la memoria y uso de herramientas (PMCID: PMC6838677)
- Practicar juicios de memoria y usar herramientas (PMCID: PMC12982714)






