Aviso: este artículo contiene spoilers de los diez episodios de VIVANT emitidos en 2023, incluido el desenlace.
No: el agente de Beppan es Yusuke Nogi como persona, no F entendido como alguien ajeno a él. Eso tampoco permite atribuir cada decisión exclusivamente a Nogi y descartar la intervención de F. Lo inquietante es que ya no podemos dejar todo el peligro en manos de F y seguir viendo al Nogi cotidiano como un hombre corriente e inofensivo.
Al principio pensé que el «monstruo» era solo F. Después descubrí que aquel hombre aparentemente indefenso también estaba allí para infiltrarse. Para mí, ese cambio de perspectiva es lo más cercano al terror que tiene el personaje.
Por qué parece que solo F sabe lo que está pasando
Nogi viaja a Balka por un problema con una transferencia, acaba perseguido por la policía y huye junto a Nozaki y Kaoru. Visto desde fuera, parece un empleado de una empresa comercial atrapado en una conspiración que lo supera.
Entonces aparece F, que le habla con dureza y lo empuja a actuar. Es fácil ordenar lo que vemos de esta manera:
- Nogi es el lado inseguro y humano.
- F detecta el peligro y conoce ese mundo oculto.
- Por tanto, el verdaderamente excepcional es F.
Así interpreté yo los primeros episodios. No significa que la serie establezca que Nogi no sabe nada y que solo F pertenece a Beppan.
Pero esa lectura resulta cómoda: si Nogi sufre, nos preocupamos; si aparece F, nos preparamos para algo peligroso. Su presencia funciona como una luz de alarma. Lo que descubrimos después es que no bastaba con vigilar esa luz.
El episodio 4 cambia cómo vemos a Nogi
En el cuarto episodio se revela que Nogi pertenece a Beppan. El resumen oficial de TBS también lo presenta como un agente que se había infiltrado en Balka para seguir la pista de Tent.
Nogi no era solamente alguien arrastrado por los acontecimientos. También era alguien que había entrado allí con un propósito. Su aparente torpeza no bastaba para medir sus capacidades ni para entender sus objetivos.
Aquí conviene corregir una conclusión demasiado tajante. En una entrevista de la época, Tori Matsuzaka, que interpreta a Kurosu, describe una escena decisiva del episodio 4 como una aparición de F. Sería excesivo usar ese giro como prueba de que Nogi tomó por sí solo una decisión despiadada, sin recurrir a F.
Aun así, deja de funcionar la separación entre «Nogi, el civil ajeno a todo» y «F, el especialista peligroso». Quien vive con las capacidades y las misiones de Beppan es Nogi en su conjunto.
Si F fuera el único monstruo, sería más sencillo. Lo inquietante es descubrir que el hombre de aspecto corriente que teníamos delante también pertenece a ese mundo.
Dos sistemas operativos: una metáfora, no una regla oficial
Nogi y F me hacen pensar en dos sistemas operativos dentro de un mismo cuerpo. Uno permite crear vínculos, sentir afecto y desenvolverse en la vida cotidiana como empleado. El otro devuelve la atención al peligro y a la misión.
No es una distribución de funciones establecida oficialmente: «Nogi se encarga de la empatía y F, de las operaciones». Tampoco creo que cada gesto o decisión encaje limpiamente en una de esas dos categorías. Es una metáfora para leer la complejidad del personaje.
Lo interesante es que Nogi no puede reducirse al «lado débil». No parece peligroso, puede acompañar a otros y mantiene una apariencia cotidiana. Para alguien que debe infiltrarse, esa normalidad también puede ser una capacidad valiosa.
Una persona que anuncia con su aspecto que es un combatiente excepcional despierta sospechas. Nogi no las despierta de la misma manera.
La pantalla que vemos muestra a un empleado poco seguro de sí mismo. Eso no garantiza que todo lo que funciona por debajo sea igual de inofensivo. De esa distancia entre apariencia y capacidad nace la imagen de los dos sistemas operativos.
Su amabilidad no tiene por qué ser falsa
No me convence explicar a Nogi como alguien que carece de sentimientos. Su afecto por Kaoru y Jamin, así como su deseo de encontrar a su padre, ocupan un lugar importante en la historia.
Por eso no hace falta concluir que cada gesto amable era una actuación. Descubrir una infiltración no convierte automáticamente en fingidos los sentimientos que vimos durante ella.
Lo que me inquieta es que esa amabilidad conviva con la capacidad de cumplir una misión. Nogi desborda la idea de un interruptor sencillo: buena persona en la vida diaria, mala persona cuando cambia de modo. El afecto y las decisiones difíciles pertenecen al mismo personaje, y vemos el peso de sus elecciones.
Esto tampoco significa que una misión justifique cualquier acción. Sentir interés por un personaje y aprobar lo que hace son cosas distintas. Que sea capaz de algo puede resultar aterrador sin resultar admirable.
Beki hace insuficiente la división entre Nogi y F
En la segunda mitad descubrimos que Nogoon Beki, líder de Tent, es el padre biológico de Nogi. El resumen oficial de TBS describe además el desenlace como el asesinato de Beki a manos de su hijo.
Aquí ya no basta con repartir los papeles entre «Nogi, que siente» y «F, que cumple la misión». El hijo que busca a su padre, el hombre que quiere entenderlo y el agente de Beppan entran en conflicto dentro de una misma persona.
Si Nogi no sintiera nada, podríamos verlo como una misión terminada. Pero existe una historia entre padre e hijo. Por eso la elección no parece un mero trámite profesional.
F es uno de los recursos que permiten asomarnos a ese conflicto interior. No sirve para trasladarle todos los sentimientos y toda la responsabilidad y dejar a Nogi a salvo, al margen. Como espectadores, también vamos perdiendo esa salida fácil.
Importa más qué nos inquieta que ponerle una etiqueta
Puede que alguien describa coloquialmente a Nogi o F como «psicópata». Esa impresión no permite hacer un diagnóstico ni asociar los problemas reales de disociación o personalidad con la violencia.
Aquí interesa la construcción del personaje y la forma de mostrarlo:
- La distancia entre su expresión amable y las capacidades que revela.
- El giro que convierte a quien creíamos que necesitaba protección en alguien que estaba infiltrándose.
- Las decisiones graves de la misión, tomadas en una historia donde el afecto sigue presente.
Esas tres cosas explican mejor mi reacción que una etiqueta clínica. No se trata de buscar una enfermedad que explique lo extraño, sino de entender por qué ya no podemos mirar a Nogi como antes.
Si solo F diera miedo, sería más fácil sentirse a salvo
La respuesta a «¿solo F pertenece a Beppan?» es, por tanto, que Nogi es el agente de Beppan. La existencia de F no separa esa condición de su vida cotidiana ni de su humanidad.
Por eso, después del episodio 4, volver al principio cambia la experiencia. Pero no hace falta afirmar que todo estaba planeado, que todo era una actuación o que cada decisión fue exclusivamente de Nogi. Dejar esos matices abiertos conserva la riqueza del personaje.
La sensación de que la revelación de su identidad parece la entrada en escena de un villano se desarrolla desde otro ángulo en este análisis de los episodios 1 a 4 de VIVANT.
Si bastara con ponerse en guardia cuando aparece F, tendríamos una señal clara. Pero Nogi supera nuestras expectativas sin perder su expresión amable.
Creíamos que solo F era extraordinariamente peligroso y descubrimos que el lado aparentemente corriente también era competente. Para mí, ahí está lo inquietante: el rostro que nos daba tranquilidad deja de ser una garantía de seguridad.
- TBS: resumen oficial de VIVANT, edición de 2023: afiliación de Nogi, objetivo de la infiltración, relación con Beki y desenlace.
- ENCOUNT: entrevista con Tori Matsuzaka, 13 de agosto de 2023: explicación del actor sobre la revelación del episodio 4 y la escena en la que aparece F.
